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LOS COLIFATOS SE ESCUCHAN, Y FUERTE...

rondamedio

Fotos: Paula Feest


Algunos de los sentimientos que atravesamos a más de 100 días de aislamiento preventivo es que no damos más, que necesitamos salir, estar con nuestra familia, nuestros amigxs, nuestros afectos. Imagino si para nosotrxs que nunca experimentamos ningún tipo de encierro, es difícil ¿qué queda para aquellos que hoy cumplen un doble confinamiento, el de estar encerrados en un hospital neuropsiquiátrico y el confinamiento preventivo propiamente dicho? “¿Por qué hay cierta gente que es experta en estar confinada y pasa 20 o 30 años en un hospital psiquiátrico? cuando en realidad la lógica debería ser otra, porque está estipulado así en la Ley de Salud Mental, que las internaciones tienen que ser internaciones breves”, expresa Analia Valotta, coordinadora de Radio La Colifata



Transmisión pre- pandemia de los días sábados desde los jardines del Borda


Radio La Colifata nació un tres de agosto de 1991 como una iniciativa del por aquel entonces, estudiante de Psicología, Alfredo Olivera. Alfredo había sido invitado a un programa de radio para contar sus experiencias en el Hospital Borda ,ya que realizaba sus prácticas allí, pero no se le ocurrió mejor idea que hacer hablar a los protagonistas. Con un grabador recolectó testimonios de los pacientes y luego los llevó al programa. Desde allí algo pasó, no fue él quien habló de lxs internos, sino que los internos tomaron la palabra.

Todo empezó así, con la idea de un estudiante y con un grabador en mano. Con el paso del tiempo se grabaron microprogramas los cuales eran retransmitidos en otras radios, pero luego La Colifata fue tomando vida propia gracias a la colaboración de los primeros oyentes y de a poco se fue formando lo que es hoy, un espacio de encuentro y de vital acompañamiento a los internos, pero sobre todo un espacio desestigmatizante donde la palabra de los pacientes es revalorizada.


Si, entre Pandemia y doble confinamiento hacen radio los otros locos de la Azotea, los colifatos. Analía cuenta que la manera que encontraron para poder realizar las transmisiones, que se hacían habitualmente los días sábados desde los jardines del Hospital Borda, tanto con los internos como los que ya están afuera, es a través de distintas plataformas como Zoom o WhatsApp y que, además tuvo que montar el estudio de radio en su casa y con ello, salen en vivo desde internet y por la FM 100.3. Aquellos que por falta de celular, internet o también falta del conocimiento en el manejo de las plataformas no pueden acceder a la transmisión se los llama a través de un teléfono fijo o al teléfono celular de alguien. Analía expresa que de esa manera conectan a los integrantes que están en el zoom con los de la vereda del frente, que son aquellas personas que están saliendo en vivo, pero a través de una llamada telefónica o un audio grabado previamente. De esta manera no sólo garantizan los espacios en vivo de la radio, sino también, la palabra para todos y todas.


Foto: gentileza Radio La Colifata


El tiempo de Pandemia también les hizo inaugurar nuevos espacios en la semana con transmisiones dedicadas específicamente a las personas que están internadas en el Hospital Borda y eso no sería posible sin la colaboración y la total solidaridad de los trabajadores y trabajadoras del Hospital .“Lo que hacemos es ponernos en contacto con enfermeros, psicólogos, médicos, psiquiatras, jefes de servicio, personal del Borda que tenga un teléfono celular o una computadora y que la pueden prestar a los muchachos que están en el doble confinamiento, es decir los que están internados en el Hospital Borda y que a ese confinamiento se le suma un confinamiento más, el confinamiento de la Pandemia y que para ellos en muchos casos, supone perder contacto con los afectos, la familia, en el caso que la tuvieran. y lo que hizo la radio fue, en ese sentido, un espacio de palabra y de expresión” ya que no todos los internos tienen un celular, y si lo tienen, a veces no tienen datos o tienen que pagar de su bolsillo y en el hospital no hay Wi-Fi.



Entonces son los trabajadores y trabajadoras del hospital que prestan sus distintos dispositivos pero además, los datos móviles para poder sacar al aire a las personas que están internadas en el hospital. Con algunos, La Colifata ya tenía contacto desde antes pero otros, eran desconocidos y lo que hizo la pandemia fue profundizar mucho más el trabajo en conjunto con los servicios, pensando estrategias para los internos, creando lazos, relaciones y momentos únicos, “es como que hay distintos foquitos encendidos en los distintos servicios del hospital, a quiénes llegamos y hacemos vínculo para poder hacer radio con ellos y no es solo que los muchachos hablan por la radio sino que además lo que hacemos es introducir los mensajes del afuera, de los oyentes, entonces mientras está sucediendo la radio, por ejemplo está Cristian saliendo al aire desde el servicio y a su vez hay un oyente ahí afuera que le quiere contestar. La idea era hacer una campaña que le pusimos Inundemos de afecto el Borda: de esta manera, le hacemos llegar tu voz a los internos y lo que le quieras decir o tal vez entablar una conversación y se dieron cosas muy maravillosas en ese recorrido”.

“De lo que se trata es de garantizar y seguir garantizando algo tan simple y básico como es el derecho a la comunicación, el derecho a estar conectados con los afectos, con familiares y amigos, que en el caso de las personas que están internadas en el Hospital Borda, el ejercicio de ese derecho, no siempre está garantizado, por múltiples motivos, pero bueno en este contexto de pandemia mucho más, donde no muchos de ellos, tienen acceso a las tecnologías que pueblan nuestra cotidianeidad”

En ese marco también, lo que hizo La Colifata fue abrir su red de Wi-Fi para que no tenga el personal del hospital gastar los datos de su celular, para que Francisco, integrante de la radio, salga al aire y tantos otros puedan conectarse y usar la red libremente para participar, escucharlos, mirar un vídeo de Youtube o lo que sea. Analía también remarca que hay una responsabilidad estatal que debería responder y garantizar el acceso a Internet y a las distintas tecnologías y demás para que las personas que están ahí, puedan seguir comunicadas con los afectos.


La Colifata inició una campaña hace dos meses para poder juntar radios portátiles, radiograbadores y minicomponentes con el objetivo de llevarlas al Hospital Borda y que los internos puedan tener una radio móvil y puedan escucharse ellos mismos haciendo radio o puedan escuchar cualquier otro programa que les guste. La campaña concluyó el día de los 100 años de radiofonía argentina entregando 20 radios a los distintos servicios del Hospital.

Esto no hubiera sido posible sin la solidaridad de sus fieles oyentes. Fueron ellxs quienes donaron todos esos dispositivos y que, a través de Fernando Aquino, uno de los integrantes de la radio, llegaron luego a destino. Por lo tanto, no solo se trataría de garantizar el acceso básico a la comunicación sino también el acceso a la cultura, a tener una radio y escuchar música porque a veces estas cosas que para nosotros son tan cotidianas y habituales, allí faltan, expresa Analia.

Además, para que todos los internos puedan conectarse, durante todo este tiempo, el equipo realizó un relevamiento de conectividad para saber con qué dispositivo cuentan los participantes de la radio y con qué tipo de acceso. “El impacto en cada quien es un poco difícil de saber, lo que sí sabemos es que cada vez que podemos hablar con ellos en vivo o a través de audio, hay algo que se enciende, hay una magia emotiva y que convoca y también para ellos saber que, a pesar de este tiempo de aislamiento, La Colifata está y va a seguir estando es muy importante”.


Analía confiesa que le gusta trabajar en radios comunitarias produciendo comunicación en el territorio, pensando la comunicación como herramienta de transformación. “Me gusta lo que se produce cuando se enciende el micrófono y sobre todo en la Colifata, esa relación que se entabla con los oyentes y esa condición de radio abierta que tiene hacer la radio al aire libre en un hospital y que puede venir cualquier persona a juntarte a tomar la palabra, sea interno o no. A la Colifata siempre la hicieron lxs oyentes y su comunidad, desde sus inicios en la retransmisión de microprogramas hasta el día de hoy que iniciamos una campaña, donde la gente donó radios. Las radios comunitarias por su laburo en territorio y en comunidad y más la Colifata, tienen esa particularidad, que no he encontrado en otro lugar y eso me llena de alegría y de mucho placer”.


Algunos de lxs integrantes históricos de la radio dicen:


Julio Rivera

“La Colifata significa volver a vivir, tener una familia que no tengo. Realmente es un lugar muy lindo, además de ser terapéutico, me enseño a amar lo que es la radio, de salir de ser oyente de radio, de oír radio en mi casa, a ser protagonista”


Eduardo Codina

“Significa mucho, significa insertarse a una sociedad muy mezquina a través de la palabra. La palabra me ayuda a expresarme, me da libertad para decir lo que pienso”.


Hugo

“El micrófono me ayudó a poder enfrentar la vida, a poder expresarme y perder el pánico escénico y el miedo a hablar, es la posibilidad de hablar con otra gente. Es importante expresarse y hablar de política, economía, de artes. Varias veces me salvo de que me internaran de nuevo”.


Julio Cesar Creativo

“En estos 100 años de radiodifusión argentina, La Colifata cumple un gran rol social por

sacar los dibujos sonoros de las almas no escuchadas”

Es que La Colifata es eso, el espacio donde Julio, Eduardo, Hugo, Julio Cesar y tantos colifatos y colifatas más se sienten incluidos, donde no hay lugar para el prejuicio ni el estigma social, donde todx aquel que quiera puede ir, sentarse y hablar, opinar, debatir, donde la voz de cada unx es y será importante. La colifata es la oportunidad para que aquellos que antes no eran escuchados, hoy se escuchen y fuerte. La colifata es eso, tiende puentes donde antes no había.


H.B

 
 
 

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